La muerte de cáncer
en medio de la cascada de flores
y yo grito
en la canción rusa
hay un monstruo dulce en mí.
Abro las ventanas
y entra el frío
He roto las fotos con su rostro
y hago una pira
con los restos.
Ya no lloro al muerto
dejo ir su cuerpo
sabiendo
el agridulce color
del fuego del desierto.
1 comentarios:
A veces nos cuesta creer que un amor tan grande se termine convirtiendo cenizas... Pero puede ocurrir.
Un poema es una hermosa despedida.
Saludos,
Pablo
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